domingo, 23 de marzo de 2008

El Premio N'Aitum 2008 al ecologista argentino Miguel Grinberg



La Casa Museo Pablo Neruda de Isla Negra (Chile) en conjunto con la Corporación Artistas Pro–Ecología, realiza desde hace 12 años la entrega del Premio N’Aitun, que en 2008 distinguió al editor, autor y ecologista argentino Miguel Grinberg.

La ceremonia de entrega del N’Aintun se realizó el sábado 1 de marzo, en la Casa Museo Pablo Neruda, de Isla Negra.

En esta ocasión se ha querido reconocer con el Premio Internacional "la labor ecológica, educativa, poética y espiritual del pensador argentino Miguel Grinberg". El reconocimiento otorgado por la corporación Artistas Pro-Ecología y la Fundación Neruda se basa en la preocupación por mejorar, defender y recuperar el entorno biofísico y socioespacial de Isla Negra, siguiendo así el deseo del poeta.

La Corporación Cultural Artista Pro Ecología , una organización sin fines de lucro creada en Santiago de Chile en 1995, busca promover iniciativas artísticas y culturales que fomenten el respeto por el medio ambiente, el desarrollo de una conciencia ecológica lúcida e informada, "así como la comprensión de los derechos y deberes para con la Naturaleza y la armoniosa integración de los seres humanos y su quehacer con el entorno rural y urbano". Agrupa artistas y personas afines provenientes de todas las disciplinas y actividades del quehacer cultural que compartan sus fines y propósitos, y cada año entrega el Premio N'aitun (en mapudungun, "dejar libre") a personalidades u organizaciones que se han destacado en la recuperación, preservación y defensa del medio ambiente, tanto en el ámbito nacional como internacional.

Entre quienes han sido distinguidos con el Premio N’Aintun se destacan, Sara Larraín, Paul Landon, Nicanor Parra, José Miguel Varas, Marcel Claude, Humberto Maturana, Rodrigo Castillo, director del Instituto del Cáncer y Jacqueline Balcells, escritora y ecologista. En el ámbito internacional, en tanto, han sido condecorados Douglas Tompkins, Greenpeace Pacífico Sur, Equipe Jacques Cousteau y el Juez Baltasar Garzón.

jueves, 20 de marzo de 2008

Japi berdei tu llu, Piedra de Vino

El Mago (Claudio Bravo)


Estás de cumpleaños y seguro vienes saludando desde las semanas venideras, seguro te saliste de la flor aquella mañana y diste por sentado que aparecía otra vuelta a la manzana, esas en bicicletas amarillas circulando junto al camino de retorno, esas que vienen luego de atravezar la llanura de girasoles pinchados en la tierra. Seguro que este correo lo leerás más tarde que temprano porque eres de esos que se bajan de los aviones y son bendecidos por aquel que dos segundos antes maldijo al marido de turno. Yo sé que todo eso te causa risa porque estás más cerca del granizo que de la nieve, porque eres revoltoso a solas y conoces cómo se ríen los pájaros al morir los nidos, sabes que el temporal viene siempre zapateándonos los dientes y que es mejor dormir cuando todos duermen y sé que esta nueva vuelta a la manzana te dará el mejor mordisco de tu vida y sé que sabes que yo te abrazo sobre las nubes, sobre el manantial de color que es la vida y sé que tú eres uno de los mejores cumpleañeros del mundo cuando llega precisamente el día y la hora del cumpleaños, ese que nos deja sentados en la cama debajo de los miles de regalos que dejaron caer durante la noche. Yo vengo en el más pequeño de todos, ese que dice en la tarjeta: POESIA.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Manifiesto para radicalizar los regalos



Dialéctica del regalar

Es tiempo de fiestas y regalos,
y entre tanta gente
y extraños
en paquetes, comidas y saludos,
hay algunos muy por dentro confundidos,
con cuyas dudas va este manifiesto.

La fiesta está ahora y tenemos por qués
y una rabia tremenda
y también vacilaciones conmovidas.
mientras nos cruzan pasos y afanes
presurosos y múltiples,
y días apretados
como pasta de dientes y hábitos,
externos, estruendosos,
saliéndose, insultando,
y caminan otras realidades paralelas,
las de quienes no tienen
cómo hacer regalos,
porque vienen tomando agüitas y esperanzas.

La fiesta, fuera de nosotros.

Los otros, gritando, movimiento dinero, ajenos,
en vitrinas, en avisos, en cosas,
en regalos porque hay que hacer regalos,
en regalos como siguiendo un ritmo,
en regalos, la orden es hacerlos,
en regalos, sin sentir qué se regala,
en regalos, por corrientes, por contagio,
en regalos para ser bien aceptados,
en regalos, viéndose grandes y buenos y dignos,
regalándose el no mirar la vida.


El regalo, sin embargo, dentro de nosotros,
porque algo nos llega muy al fondo
detrás de los ruidos y los títeres,
del vacío, del uso y el escándalo,
porque junto al oscuro adicto al dinero
hay, también, cierto sentido,
el mostrar cómo somos,
cómo queremos
y el deseo natural de hacer regalos.

Entonces, tú y yo estamos y no estamos,
y en medio del abuso
no dejamos la trinchera del afecto.

De aquí esta dialéctica muy simple,
regalar y mantenerse libres,
regalar hasta las raíces,
regalar de verdad,
regalar la verdad,
regalar dentro y fuera de las fiestas,
regalar siempre, como se espera el futuro,
regalar lo que no es de nadie,
por ejemplo tu risa,
o los sueños que queremos y no podemos recordar,
o una caja con mis grandes vergüenzas,
o el color que habías escogido para ti.

Regalarse uno mismo.

Regalarse uno mismo
es regalar secretos que no deben ser secretos,
como contar la historia de las mejores miradas,
o qué entendemos, por felicidad,
o nuestras preguntas más remecedoras,
o cómo explicaríamos
a un visitante de otros mundos
lo que es el ser humano.

El regalo de verdad,
espacio justo del encuentro
entre lo que sucede y lo que podría ocurrir,
o un cordel de campo envolviendo
aquel momento tan significativo
en que te diste cuenta que crecías.

Regalar por regalar,
cuando torturado,
o engañado hasta el hueso,
o atrozmente abandonado,
o impotente ante quien muere
al lado de tu alma,
o furioso de hambre,
llega, como un regalo, doliendo,
hasta sangrando, pero sanamente,
misteriosamente,
la CONFIANZA,
(tal vez la mano amiga,
quizás el recuerdo de sol),
confianza,
regalo por que seguiste,
seguimos, siguieron,
siendo más persona que antes;
porque ser persona es un regalo.

Regalo, regalo de ser tú,
regalo de preguntar quién eres tú,
regalo al brindarte,
que es ir dando a conocer tu alternativa,
lo que propones a la vida,
el camino para tratar al mundo
de tú.

La poesía del regalo
es un topo que horada los poderes,
y, cuando entendamos con Machado
que la monedita del alma
se pierde si no se da,
se hará persona el fantasma
que recorre el mundo,
esa brisa matinal
del hacer el amor, silvestre,
igual a vivir el amor,
del hacer la revolución
como el venir de todos los días,
esa fiesta igual a mirarse a los ojos,
esa utopía dándole la mano a uno.


De “Manifiesto para radicalizar los regalos”, Luis Weinstein, Ed. Productora Gráfica Andros, Santiago 1980.
Imagen: Gilpin



Canción de Navidad, Silvio Rodriguez

Hay poesía


III Seminario de Profesores de Filosofía - Luis Weinstein



La urdimbre de lo cotidano, del sillón de mimbre, la taza de café, la cercanía de la abuela. La mía era rusa , era sensible, era rencorosa, era buena, era apasionada, era más inteligente que mi abuelo pero lo dejaba bien parado, tenía una sabiduría de vieja campesina, tal vez la adquirió en la adolescencia, tal vez era bruja y no ejercía. Una vez, le pregunté si creía en el diablo. Yo navegaba por los 10 años y era curioso y solitario y buscador de estrellas y de comuniones. Me lo dijo sin vacilar y llegó a mi disco duro y a mi diario: hay cosas malas que le dicen el diablo y cosas buenas que le dicen Dios. Que le dicen...no sabemos...ella ordenaba su ropa mientras cambiaba el mundo..mi abuelo era también ruso , pero más ingenuo, ella lo miraba con amor y pensaba en como ayudarnos a todos a ser felices...sembraba...ya estaba muy muerta cuando empecé a entenderla, incluso en lo que vivía y no sabía...era la sabiduría espontánea como las vertientes que cantan de puro espontáneas.

Texto: Luis Weinstein
Imagen: El Sembrador. Stephano Vitale